Un poema para Cabo de Gata Siesta azul
Secretos de Cabo de Gata
Sonrisas, besos, abrazos... en Cabo de Gata
Olaf
Las tres de la tarde El silencio azul detenido. Sombra y salitre se filtran levemente por las rendijas de la siesta y un aleteo de caminos recorridos en el recuerdo de la mañana poco a poco, se desvanece mientras el cuerpo se hunde en el sueño y la brisa los sentidos adormece.