Las habitaciones forman junto al cuerpo central
de la construcción un patio ajardinado. Cada habitación
tiene su propia identidad y todas ellas tienen baño, ventilador,
mosquitera, radiador y porches con coloridas hamacas.
El porche central y el patio están especialmente
diseñados para poder disfrutar de la magnífica vista
del sur y de sus mágicas noches. El salón y porche
central son espacios muy amplios de uso común; disponen
de cómodos sillones, chimenea, una barra de bar donde poder
tomar una cerveza fresca a la vuelta de la playa, cenar jamón
de Alpujarras acompañado de un buen vino o tomar un mojito
a la luz de la luna con buena música.
Los visitantes de La Datilera podrán contemplar
las distintas exposiciones de arte itinerantes y obras permanentes
de interior y exterior.
La casa dispone de espacio de parking situado
dentro de la hectárea de terreno propiedad de La Datilera.